EL CUERPO, MIEMBRO DE CRISTO
Si mi cuerpo es templo de Dios y si mi cuerpo es miembro de Cristo, debo de respetarlo más.
La Palabra del Señor en Filipenses 3:17-19 dice: “Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal”.





